Aunque comente que son juegos para practicar en casa, no significa que sea el lugar exclusivo donde se practiquen. Si has leído el post sobre materiales sencillos, este post es una continuación natural. No porque haya que seguir un orden, sino porque en las sesiones y en casa pasa algo muy parecido.
Antes de nada, una aclaración importante:
estos no son ejercicios para conseguir nada especial.
No son pruebas. No son entrenamientos. Y no, no sirven para demostrar nada a nadie (ni siquiera a uno mismo).
Son solo juegos
Y por experiencia —en sesiones y fuera de ellas— puedo decir que cuando alguien se los toma demasiado en serio, suelen dejar de ser útiles. Saca la cabeza la Sra. Frustración y ya no hay nada que hacer.
Curiosamente, cuando aparece una sonrisa o una risa tonta, el cuerpo empieza a colaborar mucho más. (puede que luego no pares de reír, jijijijij)
La propuesta es más simple de lo que parece
Aquí no se trata de “ver bien”, de notar mucho ni de contar luego algo interesante. Se trata de escuchar.
Escuchar cómo responde el cuerpo.
Escuchar qué aparece… o no aparece.
Escuchar incluso cuando lo único que hay es un gran y honesto: “no siento nada”.
A mi me ha pasado e incluso me sigue pasando.
En sesiones, ese momento suele venir acompañado de alivio. Como si el cuerpo dijera: “ah, vale, no tengo que hacerlo bien”.
El clima lo es casi todo
Puedes jugar solo, en familia o con alguien de confianza. Pero más importante que el juego es el clima:
Quizás te dé la impresión de que me repito. Probablemente sí. Pero dejar a un lado la presión, las correcciones y las prisas cambia mucho las cosas. Lo veo cada día.
Y si a eso le añadimos un poco de humor y menos importancia a hacerlo bien, entonces el cóctel está completo.
Algunas propuestas sencillas
Recuerda lo que ya te he dicho anteriormente, no hay manera de hacerlo mal, todo es perfecto.
- El juego del color que se siente
Se elige un color, dicho en voz alta o pensado y se observa qué pasa en el cuerpo.

No se trata de imaginar ni de acertar, solo nota que te está llegando.
¿Es quizás temperatura?, ¿o una emoción rara?, ¿te ha venido una imagen fugaz? o ¿ganas de bostezar?
No importa describir la forma, lo importante es notar cómo llega lo que llega, es decir, llega como una presión, como un impulso,….
- Formas con las manos
Una persona hace una forma sencilla con las manos, la otra, con los ojos cerrados, se queda escuchando.

No importa describir la forma, lo importante es notar cómo llega lo que llega, es decir, llega como una presión, como un impulso,…. Decir „no tengo ni idea“ es tambien una opción, y es posiblemente una puerta aunque no lo parezca.
- La foto que habla
Se coloca una foto boca abajo y sin mirarla, se escucha qué aparece. Ahí puedes inspirarte y dejar libre tu imaginación, sin vergüenza. Un ejemplo sería:
Una palabra. Una sensación. Una historia un poco absurda. O nada.
Luego se puede girar la foto… o no. Porque el juego no está en comprobar, sino en el rato previo, cuando uno se permite escuchar sin mirar y sin expectativas.
- El sí y el no del cuerpo
Se hacen preguntas simples y neutras. Nada importante. Nada trascendental. Muchas veces el cuerpo responde antes que la cabeza:
una respiración distinta, un pequeño gesto, una tensión suave, un giro de cabeza…
Y si te sale la frase famosa:
“Creo que me lo estoy inventando”, sigue igualmente ya que el cuerpo responde tranquilamente, sin importarle mucho la opinión de la mente.
Algunas pistas importantes
No importa acertar. Importa notar cómo llega lo que llega… y también cuando no llega nada.
Con niños cuanto menos palabras, más risa. En cambio con adultos menos explicación, más curiosidad.
Y si un día no te apetece jugar, no juegues. Escuchar ese no también es una forma de percepción. Y, aunque no lo parezca, ese también es un juego importante.
Si deseas compartir ideas y nuevos juegos para practicar en casa, te animo a que lo hagas.
Un saludo y gracias por leerme, con cariño, Susanna.




